
El presidente de la República, Santiago Peña, conmemoró el Día Nacional de la Alimentación Escolar con una visita a la Escuela Básica N.º 199 «Silvio Pettirossi», de la ciudad de Luque, donde compartió con estudiantes, docentes y directivos los dos años de implementación del programa Hambre Cero en las Escuelas, una política pública que hoy garantiza alimentación diaria a más de un millón de niños en más de 7.000 instituciones educativas del país.
Acompañado por el ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, y otras autoridades nacionales, el jefe de Estado recorrió el comedor escolar, verificó el funcionamiento del servicio, compartió el almuerzo con los alumnos y dialogó con la comunidad educativa.
La fecha recuerda el 5 de agosto de 2024, cuando fue servido el primer plato del programa Hambre Cero en las Escuelas en 90 distritos priorizados del país. Desde febrero de 2025, la iniciativa se extendió a los 263 distritos, garantizando alimentación diaria a más de 1.050.000 estudiantes y consolidándose además como un motor para la agricultura familiar campesina, las micro, pequeñas y medianas empresas, y la generación de empleo en distintos sectores de la economía.
Alimentación para aprender, crecer y construir futuro
El mandatario recordó que la iniciativa fue presentada pocos meses después del inicio de su gobierno junto con el vicepresidente Pedro Alliana, con el propósito de convertir la alimentación escolar en una causa capaz de unir a todos los paraguayos.
Señaló que, cuando el proyecto fue anunciado, muchos lo consideraban inalcanzable por el desafío que implicaba garantizar desayuno, almuerzo y merienda a más de un millón de estudiantes cada día, además de articular el trabajo las distintas instituciones del Estado.
«Hoy el programa está consolidado y mi mayor anhelo es que la sociedad paraguaya lo abrace como suyo y que en las próximas décadas sea recordado como un hito histórico y una verdadera política de Estado«, afirmó.
Más oportunidades para aprender y desarrollarse
El presidente explicó que Hambre Cero fue concebido para atender múltiples objetivos de manera simultánea. Además de garantizar una alimentación adecuada durante una etapa fundamental del crecimiento, fortalece la agricultura familiar campesina, impulsa a las pequeñas y medianas empresas, genera empleo y contribuye a mejorar el sistema educativo.
En ese sentido, destacó que el programa ya muestra resultados concretos en la reducción de la deserción escolar y en el incremento de la matrícula, al tiempo que fortalece la confianza de las familias en la educación pública.
«La alimentación es un hábito que se aprende desde muy niño y tendrá un impacto en la salud y el desarrollo de las futuras generaciones«, expresó.
Una inversión con impacto para todo el país
El jefe de Estado subrayó que el programa genera beneficios que trascienden el ámbito educativo, al dinamizar la producción nacional y ampliar las oportunidades para miles de pequeños productores que hoy abastecen alimentos destinados a las escuelas.
Indicó además que el desafío para los próximos años consiste en seguir fortaleciendo las cadenas de producción, ampliar el acceso de los agricultores a títulos de propiedad, crédito, tecnología y semillas de calidad, de manera que cada región pueda abastecer con mayor eficiencia la demanda del programa.
La conmemoración del Día Nacional de la Alimentación Escolar reafirma el compromiso del Gobierno del Paraguay de seguir fortaleciendo políticas públicas que garanticen una mejor alimentación, promuevan el aprendizaje y amplíen las oportunidades de desarrollo para las niñas, niños y adolescentes de todo el país.