
Se llevó a cabo una reunión del Consejo Nacional de Alimentación Escolar (CONAE), liderada por el Presidente de la República, Santiago Peña, en la que se evaluaron los últimos meses de implementación del programa Hambre Cero y se definieron ajustes estratégicos de cara al inicio del año lectivo.
Tras el encuentro, el ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, informó que durante la sesión se realizó una revisión de la ejecución del programa y se confirmó que todo se encuentra organizado para el inicio del servicio de alimentación escolar junto con el comienzo de clases.
El ministro destacó que el Gobierno resolvió aumentar del 5% al 10% la participación de las MIPYMES dentro del programa, decisión adoptada tras un informe técnico presentado por el Ministerio de Industria y Comercio.
Explicó que esta medida permitirá ampliar las compras directas a micro, pequeñas y medianas empresas, generando mayor circulación económica, fortaleciendo el empleo y facilitando la vinculación directa de estas unidades productivas con las empresas proveedoras del servicio.
Rojas recordó que el decreto vigente ya establece un porcentaje obligatorio de compras a la agricultura familiar campesina y señaló que este nuevo ajuste refuerza el componente productivo y territorial del programa.
Asimismo, reafirmó el compromiso del Ejecutivo de mantener controles y monitoreos estrictos, en coordinación con la Contraloría General de la República, la Auditoría del Poder Ejecutivo y la Dirección General de Auditoría Interna del Ministerio de Desarrollo Social.
Confirmó que más de un millón de estudiantes recibirán desayuno, almuerzo y merienda en todo el país, con financiamiento asegurado y cobertura sin interrupciones durante el calendario escolar.
Impacto educativo y fortalecimiento institucional
Por su parte, el ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, destacó el trabajo coordinado entre ambas carteras y el rol de directores y supervisores en la organización administrativa previa al inicio de clases.
Señaló que el programa Hambre Cero ha generado una dinámica positiva en las comunidades educativas y mencionó estudios realizados por la Universidad Nacional de Itapúa que evidencian mejoras en el aprendizaje, mayor asistencia escolar y reducción de niveles de agresión.
Indicó que el Presidente instruyó ampliar la evidencia científica del impacto del programa, con el objetivo de medir de manera más sistemática sus resultados en materia educativa.
Finalmente, confirmó que el servicio de alimentación escolar estará operativo desde el primer día de clases, y que el Ministerio continuará trabajando en la mejora de la infraestructura tecnológica para fortalecer la eficiencia del programa.
La reunión del CONAE permitió consolidar la planificación para el nuevo año lectivo y reafirmar el carácter integral del programa Hambre Cero, tanto en su dimensión social como productiva y educativa.